jueves, 24 de diciembre de 2015

LAS ACTITUDES Y LOS MANERISMOS

Cuando era niño recuerdo que mi abuelo decía que si un hombre al peinarse se miraba al espejo ya era medio maricón. Y que si se miraba y peinaba más de dos veces en el día podía comérsela doblada. Con mi padre era distinto, notaba que cada mañana él pasaba cinco o seis minutos peinando su cabello frente al espejo antes de salir a la oficina y decía que quien usaba productos en el cabello ya era medio rarito.


Una habitación más a la izquierda, años más tarde, mi hermano mayor se miraba al espejo, usaba gel y cepillo en vez de solo peinilla, salía bien peinadito a su trabajo o a visitar a su novia y decía que quien usaba tintes o permanentes en el cabello volaba con plumas propias y de todos los colores. 

Con esas formas de pensar y actuar arcaica de mi abuelo, mojigata de mi padre y acomodada de mi hermano – crecí sintiendo un poco de culpa , y un poco de vergüenza pues siempre tuve un espejo cerca de mí, más de un producto capilar y mucha, mucha vanidad por mi cabellera siempre negra y rizada que, aunque, la condena familiar por tal actitud no se hizo esperar, seguí y sigo cuidando mi cabello como a mi propia vida, tal vez tratando de convencer a mi abuelo, padre y hermano, que no es tan malo esto de cuidar un poquitín el aspecto físico, lo cual espero que a sus ojos no me convierta en una “loca arrebatada”.

Los manierismos son típicos de cada época y propia de cada género. En el caso de nosotros los hombres, estudios antropológicos revelan más de una explicación para los maneriesmos a lo largo de la historia. Recordemos que no necesariamente el que es amanerado es homosexual y viceversa. En la época grecoromana, por ejemplo, se consideraba al manerismo masculino como una muestra de esteticismo y era algo digno de admirarse en un hombre. Recordemos a Petronio, el arbitrum elegantiare, inefable y mordaz consejero de nerón emperador de Roma. En la cultura egipcia, la cabeza rapada, los labios definidos y los ojos, pestañas y cejas pintadas eran señal de linaje y no de mariconada. Incluso en algunas culturas tribales africanas de la más reciente incidencia histórica, el tatuado masculino en los ojos, labios y pies mostraba el respeto hacia grandes y valientes guerreros y el uso de faldas largas era un verdadero privilegio de muy pocos. 

Hoy en día, ninguno de esos rasgos de culturas antiguas, los heredó nuestro mundo occidental, el cual “involucionó” dos mil años en este aspecto, haciendo del mundo estético algo exclusivo para mujeres y criticable en los hombres. En cuestión de la “cultura homosexual”, considero que los maneriesmos son, a pesar del tiempo transcurrido y de los arcaicos roles de género impuestos por las sociedades y más aún el hecho de verse femenino o sentirse “toda una mujer” elementos naturales de una presencia y estilo estéticos.

En el ambiente gay, como en botica de barrio, existe de todo un poco en cuanto a amaneramientos se refiere. Desde aquellos que nos hacen ver más mujeres que la Zeta Jones protagonizando “Chicago”, hasta aquellos otros que nos permiten presumir nuestra condición de “bien machitos”…aunque sabido es que una y otra posturas extremas son un mito a la hora de identificar roles en el actos sexual. Aquellos que nos hacen sentir en una pasarela cuando caminamos y los que a duras penas nos hacen arrastrar los pies para desgarbar el paso y sobre cuyos ecos, podemos encasillar a varios de nuestros colegas de comunidad, desde aquellos  que cuidan los modales como a su propia vida hasta los que si pudieran agarrarse los huevos en  público y escupir 10 veces por minuto lo harían con gusto. Eso sin contar con la extensa lista de ROG´s (Rasgos Obviamente Gay) que existen y que nos identifican y a la vez nos diferencian. Es tanto así que, ¿Quién no tiene un amigo o conocido fuerte?

Como mencioné, estos signos externos de la personalidad por lo general no tienen relación con tendencias sexuales ni con roles de género, sino con “identificación social”. Si hay algo que agradecer del aparecimiento del internet, es la gran cantidad de información que proporciona sobre la evolución de las sociedades modernas en cuanto a temas como este. Y aunque cierto es que una sociedad tan poco ilustrada como la nuestra, es menor el prejuicio sobre los hombres que sin ser gay, buscan mejorar su aspecto externo, volviéndose un poquito más fuertes a los ojos de los demás. También es cierto que quien se siente y se sabe gay, muchas veces, queriéndolo o no, se ve gay. Simple y sencillo.

No es coincidencia que el mundo esté cambiando y hoy en día es  más frecuente ver a hombres asistiendo a spas y centros de belleza en busca de algo más que el solo corte de cabello. Existen tratamientos cosmetológicos, capilares y de belleza exclusivamente para hombres; revistas de moda y salud masculinas, líneas de ropa que ayudan a resaltar sus formas físicas, figura y personalidad. Considero que esto ha sido más que aprovechado por los hombres gay. En esta búsqueda, y mientras no se popularicen estos recursos modernos, la búsqueda gay por lo estético estará centrada en todo tipo de producto que nuestras madres, hermanas y mujeres utilizan para verse regias… mascarillas, maquillaje, depilaciones, dietas, ejercicios, hasta que desaparezca el tonto prejuicio que conlleva que un hombre haga lo mismo a título personal.

Como dice Byron, mi amantísimo hijo a nivel de ambiente gay, esto de la evolución estética en la esfera del ser masculino nos obliga a crear una nueva definición en el gaycionario público autorizado la del “fuertétero” aquel machillo bien cuidado que aunque viéndose “fuertecito” conserva aún una tendencia heterosexual. Mientras esta cuestión de los roles, las actitudes y los manerismos se vaya aclarando, con el paso del tiempo, conformémonos con ver desde nuestro cómodo asiento de mesa de restaurante, barra de bar o pasillo de centro comercial, a cuanto hombre guapo pase por delante nuestro y sigamos deleitándonos con su agradable aspecto físico; y tal vez, obtengamos un mayor deleite al descubrir que el cruce de miradas con éstos pueda ser accidental.

¡Buen provecho!

Cosme Córdova A.




martes, 5 de mayo de 2015

6 FALSOS MITOS SOBRE LAS "LESBIANAS"


1. Las lesbianas odian a los hombres. 
Eso no es así, de hecho, muchas de las mujeres lesbianas se pueden llevar mejor  nos con los hombres que con las mujeres a la hora de tener una amistad, otra cosa es  que los hombres no se sientan atraídas sexualmente con ellos.
2. En una pareja de lesbianas siempre una es “El hombre” y otra “La mujer”.Pero ¿Y esa manía de que siempre tiene que haber un hombre?, que siempre tiene que haber una parte de la pareja que imponga su masculinidad, esa virilidad tan imprescindible. No nos empeñemos, que igual que hay lesbianas femeninas, las hay más masculinas, pero eso no significa que en una pareja cada una tenga que ejercer un rol.
Lo mismo pasa en una pareja de hombres homosexuales, siempre la gente que no esta al tanto sobre el tema de diversidad sexual , cree que uno tiene que hacer el papel de hombre y otro , el de mujer. Esto es totalmente falso.
3. Las mujeres que son lesbianas es debido a que de pequeñas tuvieron problemas familiares.
No existe una idea más equivocada y más descabellada que esta. Hay gente que no entiende cómo una persona que no haya sufrido una infancia traumática pueda sentirse atraída por personas del mismo sexo. Pero la pregunta no es esa, sino más bien cómo puede ser que hoy por hoy siga existiendo esta idea en la mente de mucha gente.
  
La homosexualidad no tiene nada que ver con ningún trauma sufrido en el pasado. .
4. Son lesbianas porque nunca han estado enamoradas de un hombre.Citando el estereotipo que poníamos de ejemplo al principio, muchos hombres (y también mujeres aunque nos sorprenda), tienen la idea más que equivocada de que si no estamos con un hombre, o nos declaramos lesbianas es porque no hemos encontrado a aquel caballero que nos trate como nos merecemos y que nos haga lo que realmente no nos han hecho nunca… ¿Cuantos hombres habrán intentado ligar con este argumento?¿En serio a alguno le ha funcionado alguna vez? ( Lo dice una lesbiana=
lesbianas-e1343921729204
 5. Las mujeres que sienten atracción por otras mujeres desean hacer un trío.Y en el segundo puesto del ranking de estrategias para ligar de los hombres están los tríos. ¿Por qué esa obsesión cuando les dices “no, lo siento soy lesbiana y esta es mi novia”? Al segundo uno le sigue la frase ¿Queréis hacer un trío?”. A ver, como hacer entender esto… Nuestra fantasía sexual por excelencia no es hacer un trío con un hombre, esa es la tuya, pero no intentes hacernos creer que lo deseamos. Habrá mujeres que si quieran hacerlo, porque no, pero no todas nosotras, lesbianas y bisexuales, queremos disfrutar de esa experiencia sexual por norma.
6. Es sólo una etapa.¿Creen que después de tantos años, después de tantas relaciones, ya sean más o menos estables, ser lesbiana  es sólo una etapa? Entonces… todo son etapas, según esa idea, por lo tanto tú estas en tu etapa de heterosexual, ¿cuando vas a experimentar la homosexualidad? Ah, no perdona, que eres 100% hetero, que nunca te plantearías cambiar de bando, entonces, ¿Qué es lo que te hace pensar que yo si? 
Pues no, no es así, soy lesbiana, lo he sido y lo seré siempre, sino fuera así no me consideraría lesbiana, sino bisexual, pero si hoy por hoy me gustan las mujeres, probablemente me gustarán en el futuro.  (Dicho por una lesbiana)

jueves, 2 de abril de 2015

MITOS Y ESTEREOTIPOS SOBRE HOMOSEXUALIDAD


MITO 1
Todos los homosexuales son afeminados o las mujeres “marimachas”.


Un hombre afeminado presenta actitudes y comportamientos que social y culturalmente son vistos como propios de las mujeres. Sin embargo en algunas ocasiones esto no implica y no tiene relación con la orientación sexual del individuo.

El hecho que un hombre sea afeminado o una mujer presente rasgos masculinos no tienen nada que ver con su orientación sexual. En la mayor parte de los casos son cuestiones de género creadas por la misma sociedad, que últimamente están cambiando. Ejemplo: un hombre antes no podía cocinar o ser bailarín que enseguida era calificado como homosexual, o una mujer no podía manejar o jugar futbol que era calificada como machona .

MITO 2
Las mujeres deciden ser lesbianas cuando no pueden conseguir una pareja masculina porque son poco atractivas o porque han sido reiteradamente engañadas y desilusionadas por los hombres.

Una mujer homosexual, no es lesbiana por elección, sino porque no hay otra opción. Quienes son homosexuales (hombres y mujeres), se sienten atraídos por personas de su mismo sexo y esto no esta relacionado con la falta de aractivo físico, ni malas experiencias amorosas.

MITO 3
Todas las lesbianas odian a los hombres.  Los  hombres homosexuales son misoginos.

Las mujeres lesbianas no odian a los hombres; sencillamente son mujeres que se sienten atraídas por personas de su mismo sexo. Igualmente pasa con los hombres homosexuales, simplemente se sienten atraídos sexualmente por hombres. Esto no significa que rechazen o minimizen , o falten el respeto a la mujer como lo hace la gran mayoría de hombres heterosexuales. 

MITO 4
Las relaciones sexuales homosexuales son violentas y pervertidas.

Realmente, no existe una diferencia marcada para hacer esta afirmación.  Si bien, es una forma de manifestar la sexualidad un poco diferente a la que el común de la gente esta acostumbrada, no tiene nada que ver con actos de perversión o violencia.

Se registran gran numero de actos de violencia sobre todo en parejas heterosexuales en cuanto al irrespeto hacia la mujer. 

MITO 5
Los homosexuales son promiscuos

Antes de mencionar si la población LGBT es promiscua o no es importante entender que este es un concepto muy relativo ya que tiene diferentes significados e implicaciones desde el punto de vista cultural y social.

Para la Organización Mundial de la Salud  una persona promiscua es aquel que tiene más de dos parejas sexuales en el año. Según el investigador Alfred Kinsey “una persona promiscua es aquella que tiene relaciones sexuales más frecuentemente que uno mismo.”

En muchas ocasiones en las personas LGBT se dan cambios, frecuentes, de pareja debido a que viven en una subcultura sexual.

Al igual que los heterosexuales los homosexuales pueden ser personas promiscuas, monógamas, polígamas, solteras y célibes.

MITO 6
Hombres homosexuales suelen ser pedófilos y acosan a la juventud.

De hecho, según los casos reportados de acoso sexual a menores, indican que un 95% de dichos actos han sido a manos de heterosexuales, y ocurre con mayor frecuencia en ambientes familiares. Es decir, los acosos provienen de los tíos, padres, abuelos, etc. Muchos homosexuales sostienen relaciones sexuales con parejas de edades similares aunque, como en todas las situaciones, hay excepciones en las que caen víctimas de la búsqueda por parte de personas de menor edad.

MITO 7
La homosexualidad es un problema mental

Los psicólogos, psiquíatras y otros psicoterapeutas concuerdan en que la homosexualidad no es una enfermedad, un trastorno mental o un problema emocional. Investigaciones demuestran que la homosexualidad no esta relacionada con trastornos mentales, problemas emocionales y/o sociales.
Históricamente se realizaron estudios a personas que se encontraban bajo tratamiento psicológico y/o psiquiátrico lo que sesgaba las conclusiones sobre la homosexualidad como una enfermedad mental. 
Cuando se realizo otro tipo de estudio, los investigadores se dieron cuenta que estaban incurriendo en un error.

Por lo anterior, como fue mencionado en la introducción de este trabajo,  en el año 1973 la homosexualidad fue excluida de la clasificación de enfermedades de la Asociación de Psiquiatría Americana.

MITO 8
Las parejas homosexuales no pueden ser buenos padres.

Los estudios realizados hasta el momento que comparan hijos de padres homosexuales e hijos de padres heterosexuales, en términos de desarrollo no han encontrado ninguna diferencia. En aspectos como: inteligencia, adaptación psicológica, adaptación social y popularidad. Pero, independientemente de lo que digan los estudios, una cosa que debe tenerse clara, y es, que la orientación sexual de los padres no determina la de sus hijos, y lo vemos en cientos de parejas heterosexuales cuyos hijos son homosexuales.

MITO 9
Con buena terapia se puede “convertir” a un homosexual

Es fundamental tener en cuenta que la homosexualidad no es una enfermedad que pueda o no tener cura o tratamiento. Sin embargo para algunas comunidades religiosas, al entender la homosexualidad como un trastorno, esta si tiene cura; han desarrollado, entonces unos tratamientos para que la persona, en teoría, abandone sus tendencias homosexuales y se “convierta” en heterosexual.

MITO 10
Una pareja de dos hombres o dos mujeres es más inestable o fácil de romperse.

Lo anterior proviene de la creencia de que el único fin de las parejas es la reproducción y como las parejas homosexuales no tienen esta posibilidad biológica, se dice, esto puede conducir a que no haya verdaderos lazos que los unan como pareja. Lo anterior, no tiene en cuenta que las parejas homosexuales en algunas partes pueden adoptar niños y hasta las mujeres pueden tener hijos por medio de la inseminación artificial.

Otro factor que juega en la estabilidad de éstas  relaciones, es la presión social. La actitud negativa que hay en la sociedad con respecto a la homosexualidad, hace que en muchas ocasiones, dicha presión, genere estrés y ansiedad en algún miembro de la pareja, desencadenando problemas al interior de la relación, como también sucedería al interior de una pareja heterosexual.

MITO 11
Una de las causas de la homosexualidad es el abuso sexual en los primeros años de vida

Algunos casos de hombres homosexuales registran haber sido victimas de abuso sexual en la infancia; sin embargo hay muchos hombres que, cuando eran unos niños, fueron abusados y son heterosexuales.

En el caso de las mujeres, dicha causa se hace mas frecuente ya que muchas de ellas, cuando han sido victimas de abuso sexual, en la infancia, desarrollan en años posteriores cierto rechazo tanto a su propio cuerpo, ultrajado y abusado, como  hacia los hombres.

MITO 12
La principal causa de la homosexualidad es un desequilibrio hormonal.

Probar que las hormonas influyen en la orientación sexual es muy fácil. Tan fácil es de encontrar diferencias, como de alterarlas. Lo anterior, se debe a que la mayoría de hormonas relacionadas con la parte sexual de las personas, son fáciles de medir en laboratorio, y también, fáciles de alterar con productos de venta libre en el mercado. Los experimentos realizados hasta el momento, no han logrado encontrar una diferencia significativa entre los niveles hormonales de las personas homosexuales y heterosexuales. De hecho, si se administra una a un hombre homosexual testosterona, no pasa de homosexual a heterosexual por el simple nivel de concentración de testosterona.

MITO 13
Un travesti y un transexual son lo mismo

Una persona travesti es aquel que no siente un deseo, profundo, por cambiar de sexo sino que simplemente acepta su cuerpo y siente  una necesidad y un gusto por  vestirse con ropa de otro sexo y jugar a la doble identidad de genero . Lo anterior con el objetivo, en algunas ocasiones, de alcanzar excitación sexual. Este concepto se refiere, también, a hombres que se visten de mujeres y en un numero mas reducido a mujeres que se visten de hombres.

El transexual es una persona que tiene conflicto entre el sexo físico normal y la tendencia psicológica que se experimenta en sentido opuesto.

“ Estos individuos se examina y resultan varones en el sentido pleno de la palabra: genéticamente son varones; las características de los genitales externos son masculinas; tienen testículos sin mezcla de de tejido ovárico; la hormona que circula por su cuerpo es la testosterona y por eso poseen todos los caracteres sexuales secundarios masculinos: su desarrollo muscular es mayor, la voz es grave, les nace barba y bigote , la cadera es mas pequeña que la de la mujeres …; pero su tendencia psicológica es femenina: suelen decir que se sentirían mejor si fueran mujeres, y les gustaría cambiarse de sexo” HOMOSEXUALIDAD DEL MIEDO A LA ESPERANZA , pagina 78

El transexual, evidentemente, tiene conflicto con su anatomía; son personas que se sienten atrapadas o presas en otro cuerpo.

MITO 14
Los gays no son masculinos y las lesbianas no son femeninas

Para la sociedad actual, la homosexualidad es comúnmente comparada con el comportamiento de tipo afeminado o amanerado. El hombre amanerado muestra actitudes y conductas que en la sociedad se relacionan con la mujer. Sin embargo, presentar un comportamiento amanerado no hace implícita la orientación sexual de ninguna persona.

MITO 15
El adolescente masculino que decide no practicar deportes violentos es gay. Las mujeres que adoptan gustos y actitudes masculinas son lesbianas

El adolescente afeminado es un individuo que ha adquirido, socialmente, comportamientos y actitudes que la sociedad atribuye propios, exclusivos y únicos de las mujeres. Sin embargo lo anterior no implica que el adolescente este desarrollando atracción sexual por hombres. Lo mismo sucede para el caso de las mujeres adolescentes que, en muchas ocasiones, se comportan y hacen actividades de hombres.

MITO 16
La homosexualidad es un pecado

A lo largo de la historia, la Iglesia Cristiana ha relacionado las prácticas sexuales con aspectos muy rígidos: las relaciones sexuales estaban hechas para la procreación, no para el placer; muchas de las expresiones sexuales de heterosexuales y homosexuales, eran vistas como pecado. Esta tradición aun tiene mucha en las iglesias contemporáneas, basándose en interpretaciones bíblicas.

Sin embargo, desde 1968, la Iglesia de la Comunidad Metropolitana fue fundada, la cual a coge a un gran numero de población LGBT, ya que respetan las nuevas conclusiones de estudios científicos que sugieren que el homosexualismo es una cuestión natural. De hecho, quienes se han dedicado al estudio de la Biblia, aseguran que no se condenan las relaciones sexuales (homosexuales o heterosexuales), siempre y cuando sean con amor, responsabilidad y respeto.

MITO 17
Uno puede escoger ser homosexual o heterosexual

La orientación sexual es muy personal y es algo que no se escoge; las personas heterosexuales no escogieron esa orientación sexual. Lo mismo pasa para los homosexuales.

La orientación sexual es casi un impulso natural, que va más allá de  una decisión personal.

MITO 18
La homosexualidad va en contra de la naturaleza.

El comportamiento bisexual y homosexual es relativamente común en hasta 1.500 especies del reino animal, según el estudio realizado por el investigador Bruce Bagemihl. Las especies van desde parásitos intestinales hasta primates. La causa de este tipo de comportamiento aun no es clara, pero es una argumento valioso a la hora de debatir si será anti natural un comportamiento que se presenta tanto en animales, como en humanos.

MITO19
El SIDA es una enfermedad exclusiva de la población LGBT

Históricamente, las personas homosexuales han sido culpadas de la aparición y expansión del SIDA en Occidente; incluso algunas religiones como la cristiana y musulmana argumentan que dicha enfermedad es un castigo por ir en contra de la naturaleza e incurrir en el pecado y/ o el mal.

Es verdad que en un principio muchos homosexuales padecían la enfermedad; la causa principal fue por la ausencia del uso del condón ya que este se consideraba un método para prevenir embarazos y no enfermedades.

En África la difusión y expansión del SIDA se dio, principalmente, por vía heterosexual.

MITO 20
Una madre sobre protectora y un padre pasivo, pueden dar origen a homosexuales.


Esta falsa creencia proviene de algunas teorías psicoanalíticas que dicen que un ambiente familiar propenso a generar hijos homosexuales eran aquellos en los que había una madre sobre protectora y un padre pasivo y alejado. Estos argumentos carecen de validez empírica. Además, como se había mencionado anteriormente, debe recordarse que los papas no influyen en las inclinaciones sexuales de los hijos.

MITO21
La desaparición de los tabúes  hará que cada vez haya más homosexuales.

La desaparición de los tabúes hará que las personas puedan hacer mas publica, libre y abierta su  orientación sexual; sin embargo lo anterior no significa que mas personas decidan “volverse” homosexuales.

MITO 22
En las parejas homosexuales hay roles pasivo y activo.

En la sociedad actual aun sigue la creencia de que en una pareja homosexual hay uno que cumple los estereotipos masculinos, y la otra parte los femeninos.  Debe recordarse, que quien es homosexual se siente a gusto con su genero y no desea tomar roles ni masculinos ni femeninos, sino, homosexuales. En la actualidad, además, los comportamientos de las personas a veces presentan características femeninas y masculinas sin que esto signifique una determinada orientación sexual.

MITO 23
Tener un padre enérgico, duro e incluso violento evita la homosexualidad.

En sociedades machistas como México e incluso Colombia muchos padres de familia consideran que si  tratan a sus hijos con ternura y dulzura,  lo impulsaran hacia la homosexualidad. Sin embargo estudios e investigaciones han demostrado que sucede lo contrario.

Estas personas, en muchas ocasiones, crecen sin el afecto paterno y masculino; por lo anterior tienden a buscar y a suplir esas necesidades afectivas con otro hombre.

En el caso de las mujeres, cuando han sido maltratadas por la figura paterna, estas desarrollan la creencia que con los hombres no se pueden establecer relaciones confiables y seguras.

MITO 24
Todas las lesbianas son vírgenes.

Esta explicación debe comenzar con decir que en cada cultura y cada persona, tiene una definición diferente de lo que es virginidad. Para las personas heterosexuales, puede variar con respecto a la concepción que tienen las parejas homosexuales.

La idea mas común señala que si una mujer nunca ha sido penetrada vaginalmente es virgen.
En el caso de las lesbianas, pueden considerar que la virginidad se ha perdido si se tienen relaciones sexuales con otras mujeres, así esto no haya implicado penetración.

Así entonces, para las parejas homosexuales, no es necesario que un pene haya penetrado la vagina para contar con que eso hace que se haya perdido la virginidad. La relación sexual homosexual implica masturbación en pareja, movimiento de coito sin penetración vaginal, la utilización de juguetes sexuales o el sexo oral.

MITO 25
Muchos hombres se convierten en travestis 
porque sus padres los vistieron como niñas cuando eran pequeños.


El Dr. Richard Green, MD de U.C.L.A. concluyó un estudio en el cual el siguió un grupo de jóvenes afeminados desde su temprana niñez hasta sus 20 años. Cuando niños, muchos de ellos fueron vestidos como mujeres. Sin embargo, ninguno de ellos desarrolló al trasvestimo de adultos, mientras que pocos desarrollaron como transexuales y la mayoría desarrolló como homosexuales. El Dr. Green no indica si el afeminamiento de la niñez o el trasvestimo causaron este eventual desarrollo
Ahora bien, habiendo visto los diferentes mitos que existen en la sociedad acerca de la población LGBT, podemos decir que los estereotipos más repetitivos en la sociedad son los siguientes:
  • Loca/ Marimacha
  • Tapado o no ha salido del closet
  • Intelectual y artista
  • Travesti
Los mitos y los estereotipos, solo pueden llevar a la discriminación, al desprecio y al maltrato. ¿Qué es lo que nos lleva a esto? La categorización.

La categorización es una tendencia del ser humano para poder entenderlo mejor y que nuestro mundo sea más sencillo y practico de manejar. Por ejemplo, si entramos en un supermercado y queremos buscar shampoo para pelo liso, vamos a la sección general de shampoo… Pero, no todo es tan sencillo como la categorización de un shampoo. Las clasificaciones y categorizaciones de tipo social, generan exageración de las diferencias que existen entre grupos, lo que no solo lleva a la exclusión, sino también, a la homogenización de quienes pertenecen a un grupo. En este caso concreto, si el estereotipo social es que la homosexualidad implica ser afeminado o amanerado, al pensar en un gay, por ejemplo, se pensará inmediatamente en un peluquero amanerado, dejando por fuera a personas que si bien, tienen inclinaciones homosexuales, pueden no ser amanerados.

Por ejemplo, ¿qué imágenes vienen a su mente cuando piensan en un literato, abogado o político? Tenemos estereotipos para todo, desafortunadamente este es el caso de la población LGBT, al pedirle a alguien que recree mentalmente a un homosexual, lo cual ha llevado a tabúes, mitos e ideas que no son las que suceden en la vida real.

FUENTE: https://fobiahomofobia.wordpress.com/2009/05/02/mitos-y-estereotipos-de-la-poblacion-lgbt/

martes, 31 de marzo de 2015

PREGUNTAS INCOMODAS QUE TE HACEN CUANDO SE ENTERAN QUE ERES HOMOSEXUAL



1.    Si es una pareja de hombres gay  ¿Quién de ustedes hace el papel de hombre y cual hace el papel de mujer?

Pues bien, en nuestro caso resulta que somos dos hombres o dos mujeres. Es el principio básico de la homosexualidad. Homosexual = mismo sexo ¿entiendes? Aquí no hay un rol de hombre y otro de mujer, por favor ahórrate estas estupideces.

A ver, ¿le preguntas a tus amigas si las han penetrado alguna vez?, ¿le pregunto yo a tu novia o  tu mujer si la han penetrado alguna vez?, ¿te pregunto yo si alguna vez tu mujer te ha metido el dedo por el culo alguna vez? No, ¿verdad?

3. En caso de que el hombre es homosexual - ¿ Has probado acostarte con una mujer?

En este caso la pregunta depende del contexto, si se hace como curiosidad vale, pero si la pregunta parece tu solución a ‘mi problema, no va al caso. Hay cosas que uno sabe que no le gustan sin haberlas probado.

Esta pregunta se la hacen sobre todo a personas que hayan mantenido relaciones heterosexuales antes de desarrollar su homosexualidad. Como siempre decimos, cada persona es un mundo, y cada caso es particular. No obstante, sean cuales sean las circunstancias de cada uno, es sumamente impertinente preguntar si eres “gay por vicio” (como designan algunos heteros a este tipo de gays, para diferenciarlos de los que “nacen”). En nuestra humilde opinión cada uno desarrolla su homosexualidad a su debido tiempo y dependiendo de las circunstancias que rodeen su caso, pero el vicio y el aburrimiento no nos parecen los detonantes.

No, me encanta ser un hombre, si desease ser una mujer sería transexual. Homosexualidad y transexualidad son dos cosas completamente distintas. La primera hace referencia a la identidad de género y la segunda a orientación sexual. De hecho se puede ser transexual y homosexual, en este caso me sentiría mujer y me gustarían las mujeres, pero no es mi caso. Soy hombre, me gusta ser hombre y me atraen sexualmente los hombres.

Esto es lo que es y lo que hay, de momento y a día de hoy, si mañana hay cambios ya te los comentaré. Además, ¿una etapa hacía qué?

7. ¿Eres gay? ¡Qué desperdicio de hombre! Eres menos hombre, o no eres hombre completo.

Este comentario tan agudo como repetido por las mujeres. No, no es un piropo decirle a alguien que por su condición sexual, no compatible con la tuya, es una persona desaprovechada en el mundo. Para muchos hombres el ser homosexual no es para nada ser un desperdicio o ser menos hombre. Incluso en esa sociedad se necesita ser muy valiente y responsable para ser homosexual.

La responsabilidad sobre todo en los hombres heterosexuales es algo que le huyen. Ejemplo al dejar embarazada a una mujer, a la paternidad, a ser responsable de sus actos.

Eso sería ser un hombre completo. No huir a las responsabilidades, enfrentando con valentía a todos los problemas que nos trae la vida. La explicación a esto… la cantidad de hombres heterosexuales que caen presa del alcoholismo, simplemente porque huyen de sus responsabilidades.

8. ¡Los gays son tan sensibles! 

Tal como se los ve en televisión, solo sirven para ser jurados  de baile y vestuario, o aparecer como chismosos de farándula.


A ver, la sensibilidad depende de la persona y no de su orientación sexual.

9. ¿No tienes miedo de infectarte del VIH?

El mismo que deberías tener tú, o que debería tener tu novia. El que tiene que tener miedo es el hombre heterosexual donde es admitido el hecho de que utilice sexo pagado y no use preservativo
El VIH y las Infecciones de transmisión sexual no solo afecta a los gais, presuponer esto es una auténtica temeridad por tu parte.

La gran mayoría de hombres homosexuales no  son afeminados. Hay tantos tipos de gays como tipos de personas en el mundo, está claro que tenemos rasgos culturales comunes, pero no tan fuertes como para englobarnos en una cultura única. Desde osos, hasta modernos, intelectuales, jugadores de futbol, aficionados a los videojuegos, guapos, feos, afeminados o muy masculinos.
No tiene nada que ver los afeminamientos o amaneramientos con el hecho de que una persona sea homosexual. Hay hombres que presentan rasgos de suavidad, delicadez , o afeminamiento y no son homosexuales.


FUENTE: http://shangay.com/preguntas-impertinentes-que-hacen-los-heterosshangay.com/preguntas-impertinentes-que-hacen-los-heteros

Adaptado para lectores de País Canela.

martes, 17 de febrero de 2015

TENGO DOS MAMAS


El hecho que un niño sea adoptado por una pareja homosexual, no significa que este va a crecer con traumas o se va a volver homosexual. 

jueves, 12 de febrero de 2015

LO QUE NO SE ATREVEN A PREGUNTAR SOBRE EL SEXO ANAL


Es un hecho que dentro del propio sexo existen temas tabú, y cuánto más morboso o poco frecuentes sea, más interesante nos parece, aunque no lo reconozcamos abiertamente. Incluso a veces somos capaces de darnos por entendidos en según que temas por vergüenza a reconocer que no lo practicamos, como por ejemplo el sexo oral o el sexo anal. Por que claro, todos lo practicamos…¿o no?
Hay miles de prácticas a realizar y descubrir, pero eso no significa que las tengamos que llevar todas a cabo, ya que cada uno de nosotros tiene sus gustos y preferencias. No todo lo relacionado con el sexo nos excita y nos parece placentero. Por tanto, en prácticas sexuales no hay nada escrito, lo que me parece placentero a mí, puede que al vecino no, y viceversa.Nuestra sexualidad puede ser tan amplia como nosotros queramos.
Pero, ¿qué pasa si queremos probar cosas nuevas? Nadie nos prohíbe pedir por esa boquita, otra cosa es que nuestra pareja sexual esté de acuerdo o no, pero por pedir que no quede. ¡Ojo! Pedir no significa imponer ni obligar a nada, está claro que si la otra persona se opone, tendremos que respetarlo, así como nosotros esperamos que se respeten nuestras preferencias. Por eso es importante la comunicación, podemos llevar a cabo otras prácticas que nos resulten igualmente placenteras y divertidas.

En torno al sexo anal

Una de las prácticas menos habituales (para algunos) es el sexo anal, una práctica abiertamente demandada por el hombre heterosexual, y fácilmente rechazada por la mujer heterosexual…¿o no? En sexualidad no podemos dar nada por sentado. Si bien es cierto que a los hombres les atrae la idea de las relaciones anales porque pueden llegar a ser muy placenteras, ni a todos los hombres les gusta, ni todas las mujeres se niegan a ello.
¿Por qué tanto interés? Como ya sabemos, cuánto más “prohibido” es algo, más nos interesa y creemos que a base de insistir conseguiremos nuestro objetivo. A parte de esto, es cierto que cuando el esfínter se contrae puede producir más placer en el pene ya que lo abraza con fuerza, pero igualmente si la mujer fortalece y ejercita sus músculos de Kegel puede producir la misma sensación a través de la penetración vaginal. Por otro lado, si la mujer aprende a disfrutar de la penetración anal, el esfínter se relajará y será una penetración muy similar a la vaginal.
¿Por qué tanto rechazo? El sexo anal suele estar relacionado con dolor y es visto como “algo sucio”. Obviamente puede ser doloroso si no preparamos y estimulamos bien la zona, si no la cuidamos como toca y no aprendemos a hacerlo de forma placentera y segura. Nos puede parecer incómodo por miedo a que durante la penetración salgan restos fecales, y por ello obviamos esta zona. Como ya se dice: “es un agujero de salida, no de entrada“.
Cabe tener en cuenta que el sexo anal, como cualquier otra práctica sexual, puede ser muy excitante y placentera para muchas personas, ya que el perineo y el ano constituyen un área de gran sensibilidad al poseer miles de terminaciones nerviosas. Pero cuando hablamos de sexo anal no sólo nos referimos a hombres que penetran a mujeres, también pueden ser mujeres que penetren a hombres (ya sea con un dedo, juguete erótico, etc.), ya que el punto Pdel hombre se estimula a través del ano, entendiendo que esto no significa que sea homosexual. Así como tampoco es una práctica exclusiva de hombres que tienen sexo con hombres.

¿Cómo practicar sexo anal de forma saludable y placentera?



Primero de todo debemos tener en cuenta que si llevamos a cabo esta práctica sexual es porque nos apetece, nos resulta placentera, queremos experimentar, etc; pero no por complacer a nuestra pareja sexual ni por imposición ni obligación. Para ello podemos seguir una serie de pautas que resultan útiles:
– El esfínter es un músculo que se dilata y se contrae con facilidad, por tanto es común que se resista a la penetración. Para ello es necesario estar relajado, podemos empezar con un masaje anal, es decir, estimular la zona con los dedos o un vibrador. Hay juguetes eróticos exclusivos para sexo anal, son juguetes con una base que, al penetrar analmente, hacen tope para evitar que el esfínter lo succione y quede dentro.
– A diferencia de la vagina, el ano no autolubrica, con lo cuál es importante lubricar bien la zona, los dedos, el pene o los juguetes eróticos que utilicemos. Podemos encontrar una amplia variedad de lubricantes en tiendas especializadas, así como lubricantes que facilitan la dilatación anal.
– Al ser una zona sensible, se recomienda ir poco a poco, estimular primero externamente e ir introduciendo los dedos o el juguete. Si la persona está relajada, el esfínter empezará a dilatarse.
– Si la persona que va a ser penetrada está disfrutando con esta estimulación, podemos introducir el pene. Es aconsejable realizar penetraciones suaves y paulatinas, para que el ano vaya dilatándose poco a poco y se adapte al tamaño del pene.
– El uso del preservativo es recomendable ya que la mucosa rectal es una vía de entrada de virus y bacterias, mientras que también nos protege ante cualquier ETS. OJO! No debemos utilizar el mismo preservativo para penetración anal y vaginal por la presencia de bacterias, es importante utilizar uno diferente cada vez. Si no utilizamos preservativo, debe haber una adecuada higiene del pene, dedos o juguete erótico para cada tipo de penetración.
– Si nos preocupa encontrar restos fecales durante la penetración, cabe tener en cuenta que cuánto más profunda sea ésta mayor probabilidad hay de que así sea. Así bien, podemos evacuar antes de realizar sexo anal o realizar una penetración menos intensa.
– Existen diferentes posturas para practicar sexo anal, podemos buscar la que nos resulte más cómoda para que la persona penetrada pueda controlar la penetración, el ritmo, la intensidad, etc. según le resulte más placentero.
– Al ser una zona más delicada es importante no forzarla, si la persona que va a ser penetrada no está a gusto o no le resulta agradable, no debemos continuar. Como cualquier otra práctica sexual, conlleva un tiempo de aprendizaje y con una práctica adecuada aprenderemos a realizarla de forma segura, cómoda y relajada.
Cada uno de nosotros decide cuándo y con quién llevar a la práctica el sexo anal. Es una práctica más dentro de la amplia variedad que existe. La llevan a cabo parejas heterosexuales, bisexuales, lesbianas y gays….no es una práctica exclusiva de ninguna orientación sexual, no es perjudicial para la salud y puede ser muy excitante y placentera.
FUENTE: